Nuestra historia…

En 1987, un grupo de egresados del Seminario de Arte Dramático de la Municipalidad de Luján decidió formar un grupo de Teatro Independiente. El 24 de septiembre de ese año, este grupo se ubicó en una sala cedida por el Banco Local Cooperativo, en la calle Francia 993 de la ciudad de Luján. El 22 de diciembre de 1990, se trasladaron a la calle Francia 1051, lugar donde inauguraron la nueva y actual sala, llamada, a partir de ese momento, “El Galpón”. Este grupo es una Asociación Civil sin fines de lucro, compuesta por -aproximadamente- cuarenta personas (actores, directores, escenógrafos, técnicos).
El espacio funciona como un Taller de Actuación durante todo el año, distribuyéndose en tres niveles:
1º) Orientación al trabajo sobre la formación del actor.
2º) La creación del personaje.
3º) Investigación (este nivel es, para nosotros, ilimitado).

Nos acercamos a hablar con los miembros del Teatro y la conclusión general fue la siguiente: “Creemos que el teatro, además de ser una forma de expresión, es un compromiso social, cultural y educativo. Social porque el objetivo primario en cada propuesta es plasmar en el trabajo diario la realidad; cultural, porque tratamos de mantener a través del tiempo la esencia positiva del cambio; y educativa, porque sólo a través de la identificación, visualización y experiencia se crece y se aprende.”

Ha sido reconocido el trabajo a nivel nacional, con un subsidio para funcionamiento de sala por el Instituto Nacional del Teatro. En un principio sólo contaban con una sala con capacidad para 80 espectadores, pero hoy en día, gracias a la Asociación Francesa de Socorros Mutuos (dueña del espacio físico) y del Instituto Nacional del Teatro, pudieron crecer y cuentan con camarín, oficina, cocina, dos baños y una sala al aire libre, mejor conocida como “El Patio de Atrás”, que funciona en verano y en el cual hace dos años que se están ofreciendo espectáculos de música jazz, en los que los espectadores no sólo disfrutan de la música, sino también del panorama de la Basílica, que se divisa desde el patio.
Actualmente el Teatro ofrece numerosos talleres no sólo de actuación, sino también de canto, taller literario, violín, danza, flamenco, fotografía, entre otros…

Entrevista a Federico Ponce.

1. ¿Hace cuánto estás en el Teatro?
En “El Galpón” desde el 2000, y empecé a estudiar teatro en el año 1999.

2. ¿Por qué se llama “El Galpón”?
Porque en sus orígenes, la sala, que en realidad es de la Asociación Francesa, funcionaba como un galpón abandonado, y de ahí le quedó el nombre.

3. ¿Qué es lo que te trajo acá?
Al Teatro me lo recomendó gente que estudiaba acá, yo había hecho un año en el teatro municipal, un seminario, y decidí cambiarme, probar otra cosa.

4. ¿Por qué elegiste un teatro independiente?
Primero no sabía qué era un teatro independiente, por lo tanto no sabía que esto era un teatro independiente. Cuando empecé a estudiar y a interiorizarme con las actividades de la sala tomé conciencia de lo que significaba.

5. ¿Cuál es tu rol dentro del Teatro?
Actor, docente y director.

6. ¿Cómo definirías el rol del actor?
Dificilísimo. Profesión compleja, que lleva toda la vida. Es tan laboriosa que nunca nadie se recibió de actor. Cada día uno aprende más cosas, el cuerpo no es el mismo, se modifica, uno incorpora vivencias, amplía la técnica, investiga, entrena. Por lo tanto es una profesión que no tiene fin.

7. ¿Sentís que la gente se interesa por hacer teatro hoy en día?
Muy poca. Hacer teatro es muy difícil ya que las artes visuales como la TV y el cine han ganado un territorio bastante importante en el público, lo que le juega en contra al teatro. También la producción independiente cuesta mucho, ya que todos los artistas del teatro realizamos otras actividades para vivir, al mismo tiempo que ésta. Producir un espectáculo lleva tiempo, tiene su costo y por lo general cuesta mucho mantenerlo en cartel. La sala tiene un público estable pero todavía son más los que no la conocen.

8. ¿Qué espacio crees que ocupa la cultura en Luján?
¿Hoy? Muy poco. Creo que hay muchos artistas, pero a Luján le falta una movida cultural. La cultura no sigue llegando a todos y queda siempre en un sector (porque se cree esto) cuando en realidad la cultura es mucho más. Se podría llegar a mucha gente desde la cultura, y desde el aparato político- cultural queda en un sector limitado en donde unos pocos pueden acceder a cualquier expresión artística. No se busca el mecanismo para hacer participar y llegar la cultura a toda la comunidad. Específicamente en el teatro no hay una política cultural que sea abarcativa, de inclusión, y que permita que cualquiera acceda. Por lo tanto copia los mecanismos del teatro independiente cuando en realidad la política tendría que ser otra.