La nueva Plaza Belgrano.

 

Grandes historias se han tejido a lo largo del tiempo en la pintoresca extensión de la actual Plaza Belgrano. Antigua propiedad de Ana de Matos, una vez convertida en espacio recreativo pasó a reconocérsela bajo el nombre de Plaza Real por una simple razón: era el Camino Real hacia el Alto Perú que atravesaba la ciudad. Más tarde fue llamada Plaza de la Justicia, porque era en su predio donde los presos recibían la pena. Finalmente, un monumento alzado en honor al General, le merecería la denominación de Plaza Belgrano con la que hoy la conocemos. Sin embargo, por más que quisieron trasladarlo o incluso rondó la intención de eliminarlo de su sitio actual, el monumento  continúa rindiendo homenaje de cara a la Virgen en el lugar donde, desde 1858, Luján eligió para recordar al creador de la bandera. Por ese tiempo el monumento era otro. Se trataba de una simple columna erigida en el centro de la plaza Constitución que, como estaba dedicada a honrar a Belgrano, la plaza se llamó así en 1882. Con el correr de los años el monumento fue modificado. En 1907, siendo intendente don Juan B. Barnech, se proyectó la construcción de un nuevo monumento y se propuso como fecha de inauguración el 25 de mayo de 1916, sin embargo, el proyecto no pudo llevarse a cabo.

En tanto, la vieja fuente estuvo inutilizada hasta julio de 1968 que fue transformada y convertida en Fuente del Deseo, y que además de embellecer el lugar constituyó por muchos años un recurso simpático para recaudar fondos que ayudaban al Hospital Municipal y al Hogar de Ancianos.

Ésta plaza ha sido desde su nacimiento un centro de reunión y entretenimiento. Por si fuera poco, aparece en Luján como plataforma de ingreso al majestuoso templo permanentemente visitado por personas de distintas procedencias.

En honor a estos hechos y a la importancia de la plaza se decidió realizar una remodelación de la misma.

Con votos divididos, se acordó reemplazar la totalidad de la arboleda de la plaza, luego de escuchar informes de especialistas de la Universidad Nacional de Luján y del ingeniero Francisco Oyhanto. Los vendedores discutieron en reiteradas ocasiones las alternativas para la arboleda, resolviendo apuntar a especies que permitan tener sombra en el menor tiempo posible.

Como es de imaginar, la determinación definitiva de los lugares de trabajo para todos los rubros es el tema que siempre está presente en el intercambio de ideas. Desde el gobierno se trabaja con un plan, en el que figuran todos los vendedores. Según lo planificado, los puestos estarán ubicados en los laterales de la plaza, en particular a la vera de la calle 9 de Julio; los santeros seguirán teniendo espacios de venta frente a la Basílica y la mayoría de los rubros ofrecerán sus productos en la extensión que ahora tiene la plaza entre Lavalle y 25 de Mayo.

El objetivo central de la redistribución es lograr una plaza de silencio que tenga despejada la zona central o que rodea al monumento al General Belgrano.

 

Lorena Zabala.

Gonzalo Romero Arroyo.

Bernardo Melendez.

Carolina Nicosia.