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La colombófila en Luján

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La colombofilia es la cría y adiestramiento de palomas para convertirlas en palomas mensajeras, capaces de volver a su palomar desde puntos distantes. El empleo de palomas para este fin tuvo su auge en la Antigüedad. En el siglo XIX, sin embargo, derivó en la época moderna en un deporte que ya no tiene como finalidad llevar mensajes y sí recorrer un trayecto a la mayor velocidad posible (distancia recorrida / tiempo) medido mediante relojes especiales.

Los competidores se afilian a algún Club Colombófilo de su ciudad, a donde éstos llevan a sus palomas que fueron previamente entrenadas y el Club se encarga de organizar la competencia y marcar las reglas. Estos Clubes asesoran a sus afiliados sobre aspectos como la crianza y cuidados de las palomas mensajeras.

Existe también una Olimpiada Colombófila. España ocupa, aproximadamente, el décimo puesto a nivel mundial. En España el primer palomar militar data de 1879 y actualmente los palomares militares están integrados en el Servicio Colombófilo Militar (SCM), que es además el encargado de regular la posesión y utilización de palomas mensajeras en España. El número de licencias en España en 1999 era de 4.200 con 320.000 palomas y el SCM poseía 5 palomares con 600 palomas.

Articulo del diario local “El civismo” Sábado 18 de Agosto de 2007

Amor por las palomas


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Desde hace más de 36 años, Oscar “Cacho” Portillo es colombófilo, y en la actualidad ocupa la presidencia de la Asociación de Jáuregui.

Con muchos premios en su haber se adjudicó en forma reciente el Torneo Independencia, que ofreció al ganador una buena suma de dinero.

“Blancas Palomitas” repetía sin cesar Efraín, el portero español del inolvidable programa “Señorita maestra”. Palomas torcazas, palomitas de la virgen, pavas de monte, palomas caseras y mensajeras. Las hay por todos lados en la calle Humberto y sus palmeras y en la Avenida Flandes de Jáuregui, dando compañía y colorido a jubilados y demás lujanenses. Claro está que para ser colombófilo hay que tener un amor y dedicación especial por estas aves que tarde o temprano, arribando en un primer puesto, terminan dándole a sus propietarios la satisfacción esperada.

Oscar Portillo, más conocido como “Cacho”, comenzó a ser colombófilo en los años 70 y a pesar de que a lo largo de estos 36 años por momentos y por motivos personales interrumpió la actividad, puede decirse que siempre su vida estuvo ligada a las palomas mensajeras. Desde hace 15 años es presidente de la Asociación Colombófila de Jáuregui tras pasar por todos los puestos dentro de la comisión directiva. En estos momentos dicha entidad cuenta con 10 colombófilos en actividad que compiten semanalmente en el ámbito local.

UN PREMIO IMPORTANTE

Oscar Portillo se adjudicó el premio “Independencia”, uno de los más importantes a nivel provincial. Las sueltas se llevaron a cabo desde Yapeyú (Corrientes), a 630 kilómetros, y Punta Alta (provincia de Buenos Aires), a 550 kilómetros, con palomas sin requisitos de edad (adultas o pichonas). “La prueba consiste en largar palomas desde los puntos mencionados y cada colombófilo las espera en su palomar; y por tiempo, distancia de llegada y recorrido hay un ganador. Esto se hace gracias a coordenadas, como lo hacen los barcos en alta mar”, destacó “Cacho” Portillo.

En la competencia participaron palomares de toda la provincia de Buenos Aires e incluso de Santa Fe. “Se soltaba una paloma por equipo desde cada punto de partida y se podían presentar infinidad de equipos, aunque el valor de inscripción era de 100 pesos por cada uno”, nos cuenta el colombófilo de Jáuregui, destacando que él participó con dos equipos.

En lo personal, Portillo asegura que no se llega a encariñar con la paloma. “Esto es como los caballos de carrera y el cariño hacia el animal se da cuando empieza a rendir. Si en un palomar hay palomas que no rinden son descartadas por una cuestión de población de dichos lugares”.

En representación de la Asociación Colombófila de Jáuregui participaron 19 equipos, dado que también se sumó gente de Mercedes y General Rodríguez. En tanto que de la Asociación Colombófila de Luján fueron diez los equipos participantes.

Antes de cada competencia las palomas son trasladadas hasta los puntos de suelta por un camión a cargo del organizador del evento, y a la hora de la partida las palomas son liberadas y esperadas por sus propietarios en cada palomar. “Se paga la inscripción y uno se olvida de todo” aseguró “Cacho”.

El ganar el premio lo llevó a Oscar Portillo a aparecer en el diario de la Asociación Colombófila y a obtener cierto renombre dentro de las distintas asociaciones. Hay que destacar que para hacer más espectacular la obtención del premio, es que el mismo se llevó a cabo el día de la histórica nevada, por lo que las palomas tuvieron un aditamento extra para orientarse en medio de la tormenta blanca.

El premio consistió en un trofeo y dinero en efectivo, aunque Portillo destacó otro valor: “Es mucha la importancia, porque de un total de 209 palomares -entre los que hay buenos y regulares- salir primero es destacable, dado que cada uno manda lo mejor que tiene”.

Los ejemplares son entrenados en forma diaria, se les da de comer siempre a la misma hora, se las lleva al veterinario. “La colombófila es una reunión de amigos que sirve para participar. Es algo muy lindo”.

NUEVOS COLOMBÓFILOS

Todo aquel que quiera iniciarse en el mundo de las palomas mensajeras puede hacerlo llamando al teléfono 49-7629; allí será asesorado. “No es fácil que se sume gente a este deporte y el que quiera iniciarse enseguida se lo ayuda proveyéndolo de palomas e indicándole los pasos a seguir”.

Entrevista a un ex colombófilo: Adrián Milán

1) ¿Qué es la colombofilia?

La colombofilia es el arte de correr carreras con palomas mensajeras, y también de la cría para exposición y todo lo que tenga que ver con palomas mensajeras.

2) ¿Qué te llevó a ser colombófilo?

Lo que me llevó a ser colombófilo es que, cuando era chiquito, mi papá criaba palomas y me gustaban mucho. Cuando empecé a conocer de qué se trataba la colombofilia me interesé por eso, y comencé a practicarlo.

3) ¿La colombofilia es un deporte o un hobbie?

Considero que es un deporte, pero también un hobbie, ya que si bien disfruto haciéndolo, estoy compitiendo.

4) ¿Lleva mucho trabajo el cuidado de las palomas?

Sí, mucho cuidado. Demasiado, más del que la gente se imagina. Además se gasta mucho dinero, y ni hablar del que se pierde.

5) ¿En qué año comenzaste a ser colombófilo?

Mi papá comenzó en el año 1970 hasta 1975, luego de unos años comenzó a interesarme a mi. En el 2000 empecé a ser colombófilo.

6) ¿Seguís siéndolo?

No, dejé de serlo en el año 2006, por falta de tiempo y por cansancio, ya que a pesar de que me guste hacerlo las palomas llevan mucho cuidado y además se gasta mucho.

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Sofía Strigari

Vistoria Laporta

Florencia Nolasco